La soberbia, la envidia, murmuracion y un espíritu de destrucción que viene del enemigo comun de la iglesia de Cristo se apodera de los desertores y luchan sin descanso por ver reducida a cenizas la iglesia en la que un día fueron colaboradores juntamente con su pastor.
La carta de Pablo a la iglesia de Filipos estaba destinada a corregir una ola de contiendas que se había desatado entre los miembros. El apóstol hace la siguiente plegaria: "Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios. Filipenses 1:27.
El capítulo 2 de esta carta es un llamado a la unidad y al rechazo de las desigualdades entre los fieles. "Haced todo sin murmuraciones y contiendas,para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo" Filipenses 2:14
El apostol Pablo menciona por nombre a dos mujeres prominentes de la iglesia de Filipos, Evodía y Síntique. Estas dos mujeres no eran simples miembros de aquella iglesia, eran fieles colaboradoras del apostol Pablo en el ministerio. "Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor." Filipenses 4:3
Habían permitido que un simple desacuerdo personal abriera una brecha a Satanás para crear un ambiente de división en la congregación.
Por la misericordia de Dios este incidente se pudo contener y tratar internamente entre los hermanos de aquella iglesia y traerlo a una solución. De no ser así el apóstol Pablo las hubiera mencionado en algunas de sus cartas posteriores como hizo con estas personas: Himeneo y Alejandro, Figelo y Hermógenes, Himeneo y Fileto. Estos nombres se mencionan en las cartas de Pablo a Timoteo y el apóstol los identifica como personas problemáticas que causaban daño a la iglesia.
En cuanto a Himeneo y Alejandro, el apóstol había perdido toda esperanza de que volvieran a ser lo que antes fueron, fieles colaboradores del evangelio con él y con dolor de su alma los entregó a Satanás: "manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos,de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar. 1:20.
En estos casos mencionados por el apóstol Pablo se ve claramente que lo primero que se echa a perder es "la buena consciencia" en aquellos que se van de la congregación en rebeldía. Se tornan incoscientes y por ende malagradecidos, se les olvida todo el bien que recibieron de la congregación.
Al perder la consciencia, que es la voz que utiliza el Espíritu Santo para hablar a espíritu interno del hombre, se vuelven insensible y ni siquiera se dan cuenta del mal que hacen.
Síntique y Evodia parece no haber llegado a esa condición y sus diferencias fueron arregladas para bien del crecimiento de la iglesia, lo cual era su meta final.